Tras una accidentada relación laboral, Bungie ha abandonado a Activision, la cual no seguirá siendo su distribuidora. El estudio seguirá contando con los derechos de Destiny.

Bungie se hizo un nombre en la industria del videojuego tras desarrollar a principios de los 2000 las primeras entregas de la saga Halo. En 2010, tras abandonar su asociación con Microsoft, el estudio firmó con Activision y empezó a desarrollar su más ambicioso proyecto hasta entonces, Destiny.

Destiny se concibió como un shooter con toques de RPG, un arbol de habilidades, looteo y diferentes clases. Sobre el papel, el juego parecía algo novedoso y rompedor, tanto que llegó a levantar un hype brutal. Activision sin embargo metió mano en el juego y viendo que el resultado final no era el prometido, la distribuidora optó por una campaña de marketing mastodóntica, que convirtió a Destiny en el producto cultural más caro de la historia.



Bungie se vio obligada a recortar el juego, por motivos de marketing y monetización, Destiny debió de lanzarse en su fecha a pesar de necesitar más tiempo, y los DLCs eran imprescindibles Activision. La versión de salida de Destiny se sintió vacia, y con mucha repetición de misiones, nada del mundo interactivo y vivo anunciado por la publicidad. La desarrolladora logró dar una versión aceptable al cabo de unos años con The Taken King, con la cual el juego ganó en contenido.

En 2017 se publicó la segunda parte de Destiny. Con ésta, desarrolladora y distribuidora pretendían conseguir lo que no se logró con la primera entrega. A pesar de las buenas intenciones se volvió a tropezar en las mismas piedras, a lo que se sumó una presencia indecente de los micropagos. Bungie no logró arreglar el juego, ni aun menos hacerlo rentable para los estándares de Activision, sin embargo trató de agradar a sus jugadores y hacer el juego lo mejor posible.

Activision, vistas sus esperanzas frustradas, cargó contra su estudio diciendo que no estaba haciendo las cosas lo mejor posible. Bungie por su parte respondió que muchas de las ideas del estudio con respecto a Destiny fueron desechadas por no ser rentables o acordes a los intereses de Activision. También añadió que muchas de las mecánicas y políticas que lastraron los títulos las añadió la distribuidora, como los micropagos o el troceo del título.

Una ruptura cordial

Mediante un anuncio en Twitter, Activision anunció ayer la marcha del estudio y la franquicia. Comunicados por ambas partes agradecen la labor de la otra. Bungie especialmente el apoyo a su proyecto Destiny, en un momento en el que la industria del videojuego no financiaba tales inversiones con facilidad.

Thank you Guardians. It’s been an honor and a privilege to help bring the world of Destiny to life for you. pic.twitter.com/EB1y19OTD8— Activision (@Activision) 10 de enero de 2019

La franquicia de Destiny será conservada por Bungie, Activision no ha visto rentabilidad en ella y la ha dejado marchar, ambas entregas han sido fiascos en el número de jugadores más allá de sus primeros meses.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deja tu comentario
Por favor deja tu nombre