Call of Duty es una de las sagas más exitosas de shooters de la historia. Lleva sacando entregas desde el año 2003, y desde 2007 de manera anual, llegando a tener en su haber 15 títulos, sin contar expansiones y spin offs para portátiles. Desde el año 2007 sus juegos, a pesar de sufrir altibajos, son grandes éxitos de ventas. Hay diversos factores que explican este éxito; que van desde la habilidad de Activision para dar a la gente lo que quiere, al saber adaptarse a los nuevos tiempos.

Segunda guerra mundial

La saga nació en 2003, con el lanzamiento del primer Call of Duty, que era un shooter ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Además de la ambientación, el juego tenía una jugabilidad y un sistema de juego similar al de Medal of Honor.

Medal of Honor, propiedad de EA, era el shooter del momento; desde su primera entrega supo revolucionar el género y traer de vuelta el shooter militar. Además usaba una ambientación muy popular en la época, la de la segunda guerra mundial, que estaba en alza con películas como «Salvar al soldado Ryan» o la serie de «Hermanos de Sangre».



Medal of Honor nos llevaba a escenarios como Normandía.
Medal of Honor nos llevaba a escenarios como Normandía.

En su segunda entrega Call of Duty logró superar a Medal of Honor, ya que mejoró su ambientación Hollywoodiense, haciéndonos sentir en medio de una conflagración. También pulió la jugabilidad, no siendo esta tan tosca como la de su rival, que tuvo a partir de 2005 unas entregas un tanto mediocres.

Modern Warfare y éxito

En 2007 Call of Duty era una de las sagas de shooters mejor consideradas, con unos títulos muy sólidos y exitosos en ventas.  Sim embargo, con su nuevo título, Activision, revolucionó el mercado, marcando para siempre los shooters y al videojuego.

El 9 de noviembre de 2007 veía la luz en Europa Call of Duty Modern Warfare, el nuevo título de la saga. Éste se alejaba en la ambientación de sus predecesores, dejando a un lado la Segunda Guerra mundial, que casi 10 años después de «Salvar al soldado Ryan «y del boom de los videojuegos que trataban de representarla, parecía agotada. Su nuevo escenario era la guerra moderna, el juego se desarrollaba en un conflicto ficticio entre la OTAN y una facción radical rusa. Este giro de 180 grados en la ambientación permitió al juego contar otras historias sin ceñirse a lo histórico,;además de diferenciarlo de la mayoría de shooters con los que competía, ya que éstos seguían anclados en 1945.

Call of Duty Modern Warfare, nos llevaba por escenarios como Oriente Medio.
Call of Duty Modern Warfare, nos llevaba por escenarios como Oriente Medio.

Pero lo que lo hizo un éxito a Modern Warfare no fue su cambio de ambientación, sino su pulida jugabilidad; ésta era muy simple pero a la vez muy compacta. Las armas tenían un funcionamiento sencillo, con poco retroceso y un tiempo para matar con ellas muy bajo; a lo anterior se sumaba la salud regenerativa y los mapas cerrados y pasillescos.

El modo un jugador además de tomar estas premisas, continuó la idea de los juegos anteriores de hacer una película jugable, con momentos épicos sacados del mejor cine bélico. Con todo ésto, realmente Call of Duty nos trajo en este juego una de las mejores campañas vistas hasta la fecha, cuyo estilo se seguiría copiando durante décadas. Sin embargo, lo que de verdad hizo exitoso a Modern Warfare fue el multijugador; allí brillaban de verdad las novedades jugables que traía el título. El multijugador se estructuró en partidas rápidas con recompensas, el modo se hizo muy adictivo.

En esta época el estandarte de Call of Duty fue Infinity Ward, el estudio que había concebido la franquicia y Modern Warfare. Para anualizar la saga, Activision sumó más estudios al desarrollo de Call of Duty, Sledgehammer Games y Treyarch.

Consolidación y estancamiento

Tras Modern Warfare, Call of Duty se convirtió en una de las sagas más exitosas de viedojuegos, llegando a tener entregas cada año. Estos Call of Duty anuales durante un tiempo siguieron batiendo records, superando sus números de ventas año tras año. Las ventas se debían al enorme potencial de la jugabilidad del juego, que mantenía enganchados a muchos jugadores a la saga; además sumaba a esto que para hacer más atractivo el juego, y no ser tachados de sacar un año tras otro la misma entrega, en cada entrega se arreglaban ciertos aspectos no satisfactorios del multijugador o se añadían novedades. Entre estos cambios exitosos tras Modern Warfare, podemos encontrar las rachas de bajas, la eliminación de ciertas habilidades que hacían el jugo tóxico o la inclusión de más material como skins o emblemas para dar objetivos por los que jugar a los jugadores.

A pesar de su éxito, no todos los cambios fueron bienvenidos y a veces Call of Duty  arreglaba lo que no estaba roto como en el caso de Ghost. En este juego se cambió los mapas cerrados, identidad de la saga, por otros abiertos. Algunos de estos cambios poco efectivos, sumados al agotamiento de la Guerra Moderna, que se había convertido en la nueva Segunda Guerra Mundial, llevó a Call of Duty a un estancamiento. Aunque sus números seguían siendo francamente buenos, y muchas franquicias ni soñaban con tales cifras de ventas; los jugadores descendían en cada entrega.

Call of Duty Ghosts marcó un punto de inflexión en la saga.
Call of Duty Ghosts marcó un punto de inflexión en la saga.

Para tratar de superar este bache en su camino, la saga cambió otra vez de ambientación, esta vez a la guerra del futuro y al ver que otros shooters estaban tomando relevancia, trató de copiar sus mecánicas. En esta época se añadieron mecánicas como los JetPacks, la mayor importancia de las habilidades o una reducción en el time to kill, para hacerlo más táctico.

En este tiempo Treyarch tomó la bandera tras la crisis y desmembramiento de Infinity Ward, estudio el cual no sería tras Modern Warfare 2 el mismo. Los juegos lanzados por Treayrch son los mejores considerados por la audiencia y el público, teniendo modos únicos como los zombies y un multijugador más compacto.

Presente

Call of Duty no logró recuperar en los últimos años su trono, aunque tapó las fugas y fue capaz de mantenerse en un nivel bueno de ventas. Este año tratan de crecer aprovechando una nueva oportunidad, el Battle Royale.

El nuevo título de la saga, Black ops IIII, se diferencia de sus predecesores en algo muy importante, carece de modo campaña, el cual era uno de los buques insignia de Call of Duty durante años. En un mercado centrado en los juegos online y en la competición parece anacrónico y contraproducente contar con un modo campaña, que no se aprovechará por la mayoría. Los recursos ahorrados en el desarrollo de la campaña han sido invertidos en otros aspectos, como el nuevo modo, Black Out.

Black Out trae un concepto nuevo a la saga-
Black Out trae un concepto nuevo a la saga-

Black Out es un acercamiento de la fórmula de Call of Duty, con una jugabilidad rápida marca de la casa añadida a la fórmula tan popular del Battle Royale. Este modo ha nacido siguiendo la filosofía de la saga desde el nacimiento, copiar y mejorar lo exitoso. En esta ocasión realmente han hecho una buena versión, siendo Black Out un serio contendiente a Battle Royales militares como PUBG, no tanto a Fortnite que sigue otro camino con mecánicas como la construcción.

Además del modo Battle Royale, el multijugador tiene novedades, se eliminó la salud regenerable; algo que manifiesta el giro de la saga a algo más táctico y menos loco, ya que no favorece tanto lanzarse a la refriega sin pensar. En la creación de clases, las habilidades dejan paso a unas clases «héroes» con sus habilidades propias y ultimates, acercándose al heroshooter.

La saga ha recibido en esta ocasión un gran feedback, y el modo Battle Royale la está ayudando a tener visibilidad en redes y streaming, lo que sin duda popularizará el juego. Su multijugador se asemeja en ciertos aspectos a títulos como Overwatch, haciéndolo algo fresco para los jugadores de Call of Duty, y muy interesante para el competitivo.

No todo en esta entrega es positivo, los cambios en la saga, han afectado en la jugabilidad, tocando el time to kill en Black Out y haciéndolo menos frenético. En el multijugador ocurre algo similar, y entrega tras entrega se hace menos Call of Duty, y más híbrido con conceptos ajenos a la saga. Ésto en un futuro tiene el peligro de poder perder lo único que sigue acompañando a la saga desde el principio, su multijugador rápido.

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