Melanie McCracken y Jessica Negron, una empleada y exempleada han demandado a Riot Games por acoso y discriminación de género. En la demanda ponen de manifiesto que por ser mujeres tuvieron menos oportunidades en la empresa, no ascendieron y no recibían el mismo salario que sus compañeros varones. Esta no es la primera vez que Riot Games es demandada

Los escándalos siguen persiguiendo a Riot Games, tras desvelar el pasado mes de julio el medio especializado en videojuegos, Kotaku, en un reportaje, el ambiente sexista y poco amigable con las mujeres que se vivía en la empresa desarrolladora de League of Legends. Este pasado miércoles el mismo medio hacía público que ha sido Riot Games demandada por discriminación hacia las mujeres.

La primera de las demandantes es Melanie McCracken, una actual empleada de Riot, que denuncia que se la negaron ascensos por ser mujer y sufrió discriminación por parte de su jefe cuando se quejó. En la demanda cuenta que “no contratan mujeres para que ocupen puestos de dirección”.

La cultura gaming, el último paraíso seguro



La segunda, Jessica Negron, es una exempleada de Riot Games, la cual denuncia que ocupó puestos de dirección asumiendo la responsabilidad del cargo, sin embargo no obtuvo una remuneración acorde al puesto. También señala que cuando se cubrió la vacante no se la tuvo en cuenta y se ascendió antes a tres personas que a priori tendrían menos antigüedad y capacidades. Cuando Jessica comentó este problema a sus jefes obtuvo de respuesta que la diversidad no tiene que ser un punto importante en el diseño de los productos de Riot Games porqué la cultura del gaming es el último paraíso seguro para los niños adolescentes blancos”.

Estos hechos tuvieron lugar antes de que se destapara la polémica de julio y Riot Games tomara cartas en el asunto y tratara de solucionar los problemas en el seno de su empresa.

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