Todd Rogers, más conocido como Mister Activision o el Rey de los Videojuegos, fue el primer jugador de videojuegos al que se le remuneró por jugar. Comenzó su carrera a principios de los 80 dedicándose a batir récords mundiales de puntuación en distintos títulos de la época.

La competición en los videojuegos no es algo nuevo, sino que es tan antigua como el propio medio. Uno de los primeros títulos fue Pong, que permitía jugar partidas virtuales al ping pong en multijugador. Adelantándonos una década en el tiempo llegamos a los años 80, cuando los videojuegos empiezan a popularizarse en la sociedad, surgen múltiples estudios y editores que empiezan a desarrollar el sector y a proponer nuevos títulos e ideas.

Uno de estos juegos era Dragster, desarrollado por Activision y lanzado al público el año 1980 para la Atari 2600, Dragster consistía en carreras aceleración, en las cuales, mediante arrancadas, los competidores debían llegar a la meta antes que su rival. Lo innovador del título no residía en el concepto, ya que estaba basado en un juego anterior de 1977 llamado Drag Race; sino en su enfoque a la competición, ya que el propio título incitaba a competir con tus amigos por el tiempo más bajo, e incluso, si se bajaba de los 6 segundos en la carrera, animaban a mandar los tiempos logrados a la propia Activision. La compañía jamás esperó que en 1982 Todd Rogers mandara a Activision un tiempo logrado de 5,51 segundos.



Gracias a este récord Todd Rogers obtuvo un puesto preeminente en la incipiente comunidad «competitiva», que por aquel entonces estaba enfocada al Speed Run y a las puntuaciones como forma de competición. Todd pasó a formar parte del US National Videogame Team dedicado a establecer las puntuaciones más altas en los arcades y a competir contra equipos de otros países. Rogers continuó batiendo récords, estableciendo unas puntuación increíbles como una de 15 millones en Donky Kong u otra de 65 millones en el juego Centipede de la Atari 5200.

Unos récords sospechosos

Tan fuera de lo normal eran estas puntuaciones que los récords de Todd Rogers siempre fueron cuestionados como imposibles. A pesar de estas cuestiones, Todd estuvo considerado como un gran jugador y poseía multitud de record Guinness, hasta que en febrero de este año se descubrió que había trampeado muchos de sus récords, incluido el de Dragster que le llevó a la fama y le dio el título de Mr Activision.

A pesar del fraude, Todd Rogers, marcó un antes y un después en la cultura de los videojuegos y en el medio, ya que en fechas tan tempranas como los 80, cuando los juegos eran considerados un nicho para poco más que gente rara consiguió ganar dinero y ser pagado por jugar, y muchos de sus retos y récords hechos en público eran vistos como un espectáculo.

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